Macro para pobres: anillo inversor

Siguiendo en la línea de realizar macro con pocos recursos que empecé en el post lentes de aproximación, hoy he hecho pruebas con otro sistema: un anillo inversor.

Una de las formas más económicas de realizar macros se consigue invirtiendo cualquier lente, de forma que la parte que se encaja en la montura de la cámara se coloca hacia fuera y la parte frontal del objetivo se apunta hacia la montura. Aunque se puede hacer manualmente, lo más probable es que llenaríamos de polvo el sensor y nos costaría bastante que no entrara luz por la juntura entre el objetivo y la cámara (deberíamos sujetar con una mano el objetivo y con otra la cámara). Para facilitarnos la vida se inventó el anillo inversor, que no es más que un anillo de metal que en por un lado tiene una montura idéntica a la del objetivo para encajar en la cámara, y por el otro lado tiene una rosca que encaja como si fuera un filtro en el objetivo.

Aquí tenéis el que he usado yo, como podéis ver por un lado encaja en la montura sonyAF, y por el otro es una rosca de 52mm. Con el adaptador adecuado se puede encajar en cualquier lente.

Anillo inversor. Vista lado montura

Anillo inversor. Vista lado objetivo.

Así que nos ponemos manos a la obra. Con nuestro querido Pentacon 50mm f1.8 hacemos la foto de referencia:

ISO 100, f5.6, 1/25 seg. distancia de enfoque: 33cm

Y ahora lo giramos para colocarlo en el anillo inversor obteniendo este resultado:

Macro con anillo inversor. Pentacon 50mm f1.8 (ISO 100, 1/10s, f5.6)

Lo mejor de todo es que podemos usar cualquier objetivo, independientemente de su montura. Hacemos una prueba con un Hanimex 28mm f2.8 con montura T que tenía olvidado en un cajón a la espera de encontrar un adaptador que funcione correctamente:

Macro con anillo inversor. Hanimex 28 f2.8 (ISO 100, 1/10s, f5.6)

Como podemos ver, a mayor angular mayor ratio de magnificación obtendremos.

El principal problema de este sistema es que ya no podemos enfocar con el objetivo, nos habremos de acercar y alejar hasta que tengamos en foco el objeto y jugar con la apertura  para conseguir profundidad de campo, que como se aprecia en las fotos es bastante reducida.

Los objetivos manuales son especialmente indicados para usar con anillos inversores, ya que a diferencia de los objetivos que poseen electrónica, podemos modificar su apertura sin estar conectados a la cámara. En cambio los objetivos modernos, al desconectarlos de la cámara habitualmente se quedan cerrados a su mínima apertura y no es posible modificarla.

La principal ventaja es su precio: menos de 10€.

 

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